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#ConsejoLocal / Malos hábitos que tienes al leer y debes cambiar

Leer con los labios

 Error que se da cuando parafraseamos las palabras en silencio mientras leemos. Esto en principio puede parecer inofensivo, pero hace que leamos más lento. Para evitar esto procura leer con los labios constantemente apretados. 

Vocalización de garganta

Este error es muy similar al punto anterior y también hace que tu velocidad de lectura se reduzca, pero en esta ocasión las cuerdas vocales son las que están en movimiento. A pesar de lo extraño que puede parecer, es una de las costumbres más corrientes al leer. 

Para que puedas ser consciente de este problema, coloca el índice y el pulgar en ambos lados de la garganta para contener el movimiento de las cuerdas. En poco tiempo verás que este hábito  desaparecerá 

Lectura regresiva

Es el hábito de retroceder constantemente para volver a leer una palabra o frase. Es una acción completamente inconsciente y no tiene nada que ver con la dificultad del texto en cuestión; tampoco está relacionado con la decisión del lector de retomar un fragmento o párrafo que no ha comprendido. 

Entre las muchas formas de corregir este error están: tratar de abarcar más palabras en cada lectura, concentrarse en las palabras claves, evitar volver la vista hacia atrás (con la práctica te acostumbrarás a tener la máxima atención) y reducir la fijación de los ojos.

Lectura interna

En este tipo de lectura se escuchan las palabras que se leen a través de una especie de voz interna. Probablemente este hábito fue aprendido al leer en voz alta. Sólo en la poesía o drama debemos de escuchar algo, de lo contrario siempre debemos leer en silencio.

Ignorar las referencias 

En muchos libros las referencias se encuentran al final del texto en lugar de estar al pie de página, por esta razón es muy sencillo olvidarnos de éstas. Las citas en principio pueden ser sumamente tediosas, pero son fundamentales para conocer nuevos libros que nos pueden ayudar en un futuro; esto sin contar que algunos escritores escriben aclaraciones o explicaciones en estas menciones.  

Saltarse el prólogo o la introducción

En ocasiones lo único que queremos es iniciar ese texto que tanto nos han recomendado o que hemos esperado con ansias. Abrimos el libro y en las primeras páginas nos encontramos con estudios que parecen alejarnos de la esencia a la que queremos llegar. El prólogo y la introducción son fundamentales para cualquier obra: en algunos casos te enseñarán los puntos que el autor pretende abordar y en otros te darán un contexto que te ayudará a comprender al escritor. 

Los libros son medios imprescindibles para vivir numerosas historias. Desgraciadamente, en algunas ocasiones podemos temerles porque malos hábitos obstaculizan nuestra capacidad de comprender lo plasmado en sus páginas. Es por ello que conocer nuestros errores al momento de leer abrirá un mundo de posibilidades únicas. 

Con información de:  culturacolectiva 

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